4 MITOS SOBRE EL VOLUNTARIADO INTERNACIONAL DERRIBADOS.

Volcamos este excepcional artículo de David Alonso  (@Davidalonso2010)    compañero de Entreculturas sobre los mitos del Voluntariado Internacional. Tomad buena nota.

 

Quizás hayas participado en un programa de voluntariado internacional en verano en actividades con infancia en algún programa de América Latina, o tal vez has ido a alguna aldea de Camerún para llevar material escolar o medicinas para un ambulatorio local. ¿Quieres ser voluntario, voluntaria internacional? Yo lo fui hace más de veinte años y participo en un programa de voluntariado internacional por lo que me gustaría compartir algunas ideas que pueden evitar equivocaciones.

  1. Si quieres echar una mano siempre hay un lugar donde poder ayudar. Las ganas y disposición son indispensables en el voluntariado pero es fundamental prepararse y formarse para este tipo de experiencias. Y me refiero no sólo a capacidades técnicas o competencias profesionales, que son fundamentales sino que además hay que prepararse por dentro, ahondar en las motivaciones que nos llevan a involucrarnos en una actividad de voluntariado internacional.

En muchos programas de voluntariado internacional la formación comienza meses antes porque concebimos que es un proceso que requiere mucho más que tener la mochila preparada y las vacunas puestas. La motivación, el por qué queremos ir y para qué no puede quedarse en tener una experiencia distinta que contar y compartir. El poema de Nayyirah Waheed es una buena referencia.

Would

you still want to travel to

that country if

you could not take a camera with you.

– a question of appropriation

Nayyirah Waheed, salt.

 

    1. Como personas voluntarias siempre seremos bien recibidos. Las comunidades no nos están esperando, no nos necesitan y no van a salir de sus problemas gracias a nuestra ayuda. Si queda algún espíritu salvador que comience por sí mismo o cerca de casa. Somos nosotros los que debemos adecuarnos a la realidad local. Y este vínculo se realiza en un marco institucionalizado, nos insertamos en un contexto de relaciones de confianza previas que permiten que nuestra colaboración como voluntarios tenga sentido y horizonte.Así además queda reflejado en la Ley de Voluntariado vigente. Queda relativizada nuestra intención y nuestros intereses en función de los de las comunidades locales que nos reciben. De alguna manera es una experiencia que debemos plantear sin “selfies”, donde el objetivo se centra en la comunidad y personas locales.

De un modo muy lúcido y en forma de preguntas lo plantea la escritora y viajera sudafricana Sian Fers en este artículo. De un modo más desenfadado y provocativo, SAIH -Norwegian Students’ and Academics’ International Assistance Fund-   lo presentan en su conocida parodia ¿Quieres ser voluntario? en sus videos para romper algunos estereotipos en cooperación.

  1. Voluntariado fuera de nuestro país no tiene que ver con cooperación, eso solo es para cooperantes. Hay distintas expresiones posibles cuando participas voluntariamente en iniciativas en el extranjero. Hay quien se va por su cuenta, eso no es voluntariado internacional, quien participa en viajes de turismo solidario, que si están bien planteados puede tener fines loables pero que tampoco es voluntariado,  y quien se involucra en acciones de voluntariado de corta o larga duración con organizaciones de envío y de acogida reconocidas, con un programa de formación previa y posterior, con un marco claro. En este último caso se trata de una acción de cooperación internacional que comparte los fines de promoción de inclusión, de lucha contra la pobreza y la sostenibilidad.

Lamentablemente en España esta modalidad ha sido relegada y no ha tenido el reconocimiento debido por AECID ‘Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo’ a diferencia de otras agencias de cooperación internacionales como la inglesa, francesa, irlandesa, americana, japonesa, canadiense o australiana, donde se atiende a los programas de voluntariado internacional, especialmente de larga duración por su capacidad para tejer relaciones de confianza y colaboración con las comunidades y organizaciones locales, como estrategias de consecución de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El propio Secretario de Naciones Unidas definió al voluntariado internacional como “un potente y transversal medio de implementación de los ODS”. Sigan la pista a Peter Devereux si les interesa este enfoque.

  1. Lo importante es lo que puedes aportar mientras estás en el terreno. Desde luego la experiencia de contacto y relación, de inmersión en una realidad distinta a la nuestra supone un aprendizaje significativo si sabemos ubicarnos e interiorizarla. Mi propio itinerario como voluntario internacional nació en una experiencia de un verano en León, Nicaragua con las religiosas de la Asunción conociendo varios colegios de Fe y Alegría. Y con todo, lo más importante se da en nuestros contextos naturales, cuando regresamos a nuestra realidad y tenemos ocasión de incidir en nuestra familia, en nuestras relaciones.

En muchos casos nuestra contribución, realizada con rigor y profesionalidad, puede ser una anécdota –como expresa Francesc Mateu en esta interesante entrevista – pero a nosotros nos puede cambiar la vida. Si se trata de una experiencia vivida conscientemente y con hondura, lo que quedarán serán las relaciones que podamos cultivar en ese periodo y que pueden servirnos de referencia en los valores que vivimos, no ya un verano o un periodo de tiempo determinado, si toda nuestra vida. Desde ‘Experiencia Sur en Compañía‘ se preguntan en  los encuentros al regreso si estas experiencias  son una burbuja donde vivimos cosas que acaban cayendo en el olvido y si acabarán siendo sólo fotos de nuestro muro Facebook. El propósito es abrir los ojos y los sentidos al mundo y ponerse del lado de los que empujan por un mundo más justo y solidario.

Si has llegado hasta aquí leyendo quizás pienses que pretendo desanimarte de tus ganas de involucrarte en acciones de voluntariado internacional. Únicamente queremos atender al principio humanitario de no dañar y hacer el bien. ¿Nos ayudas a cambiar la conversación sobre el voluntariado internacional? Pasemos de hablar de voluntariados que atienden las necesidades y realidades locales más que sus propios intereses o motivaciones, hablemos de una estrategia “potente y transversal” para implementar los ODS y de convertirnos en agentes de cambio y de ciudadanía global. El voluntariado internacional puede ser posibilidad de un mundo en cambio, una forma concreta de cultivar relaciones que promueven la equidad y la justicia, ¿te sumas?

 @Davidalonso2010