Astrea-ICSCE.org se une al trabajo por el empoderamiento de las mujeres en zonas rurales de Nicaragua

La situación de Violencia de Género en Nicaragua es alarmante

Durante los meses de Enero –Septiembre del presente año, se han reportado la cantidad de 57 mujeres asesinadas o femicidios según la Ley, y solo la 3ª parte de estos femicidas están en la cárcel.

En cuanto a la situación de las adolescentes, se han incrementado los delitos de violencia sexual hacia las niñas, niños y adolescentes, así lo expresa el IML con sus cantidades cuando dice que del año 2009 al 2013, este Instituto, realizó 26,434 peritajes por violencia sexual, de los cuales el 84.2% eran adolescentes menores de 17 año.

Los embarazos en adolescentes es sin duda, otro de los problemas más graves en materia de salud pública que enfrenta Nicaragua. Nuestro país ocupa el primer lugar de los países de la región latinoamericana con el mayor número de embarazos en adolescentes y jóvenes entre los 15 y 19 años de edad, 24.4% de los embarazos ocurren en este grupo etario.

 

Datos del Ministerio de salud, registran anualmente 34,700 nacimientos en adolescentes y jóvenes entre los 15 y 19 años de edad. La situación se vuelve más grave para las niñas y adolescentes menores de 14 años, ya que aproximadamente 1,600 de ellas, salen embarazadas producto de la violencia sexual.

Estamos convencid@s que esta es una situación que debe cambiar, pero no es posible por decreto, sino haciendo cambios a niveles estructurales en Educación, salud, en la economía, en el Sistema Judicial y en las concepciones y creencias que están muy arraigadas en la sociedad patriarcal, principalmente en la familia, quienes son las que principalmente violentan los derechos de las niñas y las adolescentes embarazadas.

Actualmente son las organizaciones de la sociedad civil, principalmente las organizaciones de mujeres, las que han motivado y aportado al Marco Jurídico, demandando más y mejores leyes a favor de estos grupos, pero también para su efectiva aplicabilidad.

Estelí, se encuentra en la zona central norte del país y donde la violencia día a día aumenta, sobre todo los delitos sexuales, los cuales tienen como resultado un sinnúmero de embarazos en las adolescentes víctimas de abusos sexuales, quienes en la mayoría de los casos son sus mismos familiares los victimarios.

Otra situación, es la exposición de las adolescentes al delito de Trata de Personas, especialmente en las comunidades próximas a la carretera Panamericana donde frecuentemente transitan camioneros que van hacia los países vecinos del norte como Honduras, Guatemala y El Salvador y más al Norte México y Estados Unidos, y donde las adolescentes con cédula de identidad, fácilmente son captadas y trasladas por los tratantes, aprovechándose del sistema migratorio.