Derechos Humanos: Una mirada al ODM3, Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.

10/12/14. DERECHOS HUMANOS 365 DÍAS AL AÑO

Objetivo de desarrollo del milenio nº 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.

META 3.A:  Eliminar las desigualdades entre los sexos en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza para el año 2015.

            La paridad en la enseñanza se alcanza cuando el índice de paridad entre los géneros (IPG), definido como la tasa de matriculación escolar bruta de las niñas dividida entre la tasa correspondiente para los niños, se halla entre los valores de 0,97 y 1,03. Las tendencias del IPG muestran avances importantes en todas las regiones en desarrollo y en todos los niveles de la enseñanza (primaria, secundaria y terciaria). Sin embargo, la disparidad entre los géneros predomina en los niveles más altos de la enseñanza y las variaciones más notables se observan en las regiones en desarrollo. En 2012, todas las regiones en desarrollo alcanzaron o estaban cerca de lograr la paridad entre los géneros en enseñanza primaria. Es destacable el adelanto de Asia meridional, que ha pasado de tener en 1990 el menor IPG de todas las regiones, un 0.74, a tener 1 en 2012.

Sin embargo, la paridad entre los géneros aún no se ha logrado en algunos países de la región, como Afganistán y Pakistán, donde hay como máximo 9 niñas por cada 10 niños matriculados, o Bangladesh y Nepal, donde la disparidad entre los géneros favorece a las niñas. África subsahariana, Oceanía, Asia occidental y África septentrional siguen presentando desventajas para las niñas, aunque esas regiones han tenido un avance sustancial en las últimas dos décadas. El avance más significativo en este grupo se produjo en África septentrional, donde el IPG aumentó de 0,82 a 0,96. En 2012, África subsahariana tenía el IPG más bajo (0,92), a pesar de su evidente progreso desde 1990. Durante este período, el mayor avance de la región lo tuvieron Benín, Burkina Faso, Chad, Guinea, Mauritania, Senegal y Sierra Leona, donde en la escuela primaria se matricularon de 30 a 40 niñas más por cada 100 niños.

La disparidad entre los géneros es mayor en la enseñanza secundaria que en la primaria. Mientras que en Cáucaso y Asia central, África septentrional, Asia sudoriental y Asia oriental se ha logrado la paridad entre los géneros, la tasa de matriculación de las niñas sigue siendo menor que la de los niños en África subsahariana, Oceanía, Asia occidental y Asia meridional. América Latina y el Caribe era la única región donde en 2012 la disparidad entre los géneros favorecía a las niñas. A lo largo de los años, en la mayoría de las regiones la tasa de matriculación en la enseñanza terciaria ha mejorado sustancialmente, aunque existen todavía notables disparidades en ellas. Las tasas de matriculación de las mujeres jóvenes son significativamente más bajas que las de los hombres jóvenes tanto en África subsahariana como en Asia meridional. Por el contrario, las tasas de matriculación de las mujeres jóvenes en Cáucaso y Asia central, Asia oriental, África septentrional, Asia sudoriental y América Latina y el Caribe son mayores que las de hombres jóvenes.

Autor: Lorenzo Hernández Pérez.