Mayor Educación, Trabajo y Liderazgo en las mujeres para lograr la Igualdad de Género

09/02/15

Para lograr la Igualdad de Género debemos lograr una mayor Educación, Trabajo y Liderazgo en las mujeres.

Por Marita Seara Fernández, (Voces Visibles)

Para lograr la igualdad de género, mucho camino debemos aun recorrer. Esta es una lucha que va abriendo caminos. Pero sobre todo hay que entender que también  es una lucha cultural por lo que hay que partir de la raíz para cambiar sociedades futuras. Según cifras de la Unesco, de 57 millones de niños y niñas que hoy día no tienen acceso a la educación, 31 millones son niñas. Estamos hablando de que una de cada cinco niñas en el mundo, no tiene acceso a la educación.

Pero, no solo se debe lograr  un mayor acceso de las niñas -futuras mujeres-  a la educación para lo cual deben sortearse innumerables barreras culturales,  sino que debe involucrarse a los niños -futuros hombres-. No es solo enseñarles a las niñas y hacerles comprender que ellas tienen los mismos derechos que los niños y que su vida depende de ellas mismas, darles educación y herramientas para que logren una autonomía económica al ser mujeres sino que debe llegarse a las escuelas e implementar programas sobre igualdad entre niños y niñas, sobre igualdad en las tareas, igualdad en los estudios y romper con esas mismas ideas de división desigual de trabajos en el hogar que nuestras mismas familias han implantado. Hay que llegar a los colegios, pero  también a las comunidades.

Si no partimos de las raíces, muy difícilmente vamos a lograr cambios.

En un reciente artículo publicado en Voces Visibles, su autora, Anaiz Quevedo, nos escribe sobre el arduo trabajo que es ser madre, mujer y empleada. Si en nuestras sociedades es difícil, imagínense en comunidades rurales y/o de bajos recursos, en las cuales muchas ni siquiera la mujer tiene derecho a la propiedad de las tierras.

Según Raúl Benítez, Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, en esta región las mujeres representan el 20% de la fuerza laboral agrícola, pero muchísimas veces este trabajo o no es bien remunerado o simplemente no es remunerado. Explica Benítez, que en la región  “el 40% de las mujeres rurales mayores de 15 años no tienen ingresos propios y, más de la mitad de las trabajadoras agrícolas en la región viven por debajo de la línea de la pobreza”.

Según explica, la mujer rural en nuestra región tiene menos acceso que los hombres a la propiedad de la tierra, a los servicios financieros, a la capacitación y “a otros medios para aumentar la producción agrícola, mejorar sus ingresos  y, por lo tanto, la nutrición de sus familias”

 Mujer y empresa

Todo es una cadena y en este propósito debemos participar todos. Si debemos partir de la raíz, también debemos partir de las empresas. Las empresas deben flexibilizarse y permitir a la mujer conciliar su vida laboral y del hogar.

Según publicó recientemente la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), hay más mujeres con estudios superiores en la población juvenil (25 a 34), pero hay más hombres que obtienen un trabajo con las mismas titulaciones que la mujer. Igualmente señala que esa diferencia entre la preparación y el empleo está estrechamente relacionada con la escasez de servicios para atender a los hijos como las guarderías o las diferencias salariales.

Pero no sólo hablamos de empleo, hablamos también de las posiciones que ocupan las mujeres y de la siempre presencia del techo de cristal. Según un artículo publicado en la página del Foro Económico Mundial,  en las empresas que  componen la OCDE, hay  apenas un 10% de mujeres  en sus consejos de administración. Según revela este artículo, un estudio realizado por McKinsey en 2013, de las 100 empresas más grandes de América Latina, sólo 3% tiene mujeres en puestos ejecutivos. En México, por ejemplo, las mujeres apenas representan 6% de los consejos directivos y de administración y tan sólo 5% de los comités ejecutivos.

Acorde con lo expuesto, menciono aquí algunas conclusiones de un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  La mujer en la gestión empresarial: Cobrando impulso:

  • “Nuestra investigación muestra que la participación cada vez mayor de las mujeres en el mercado laboral ha sido el principal motor del crecimientoy de la competitividad mundial”, declaró Deborah France-Massin, Directora de Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT.
  • Solo 5% o menos de los directores ejecutivos de las principales corporaciones son mujeres. Mientras más grande es la empresa, menores las probabilidades de que sea dirigida por una mujer.
  • Noruega tiene la mayor proporción mundial de empresas (13,3%)con una mujer como directora del consejo de administración, seguida por Turquía (11,1%)
  • En la actualidad las mujeres poseen y administran más de 20% de todas las empresas, pero es más probable encontrarlas en micro y pequeñas empresas.

Este informe reseña los obstáculos, algunos de ellos ya mencionados en este artículo, al liderazgo de la mujer

  1. Las mujeres tienen más responsabilidad familiaresque los hombres
  2. Los papeles que la sociedad atribuye a los hombres y las mujeres
  3. La cultura empresarialmasculina
  4. Las mujeres con insuficiente experiencia empresarialgeneral o en puestos directivos
  5. Pocas opciones de paradigmas femeninos
  6. No se estimula alos hombres a pedir licencia relacionada con responsabilidades familiares
  7. La empresa carece de política y programas igualitarios
  8. Estereotiposopuestos al interés de la mujer
  9. Falta de capacitación de la mujeren técnicas de dirección
  10. Falta de soluciones detrabajo flexibles
  11. Falta de estrategia para conservar a las mujeres competentes
  12. Prejuicios de géneroinherentes a la contratación y el ascenso
  13. La función de dirección generalmente destinada generalmente a los hombres
  14. Políticas de igualdad de géneroque existen, pero no se aplican

 ¿A qué nos lleva esto?

Hay que implementar medidas que permitan a la mujer saltar estos obstáculos, no solo en las ciudades sino en todas las poblaciones. Pero paralelamente hay que impulsar no solo programas que partan de la raíz cultural, de la educación y del conocimiento sino que debe concientizarse a las empresas y a los gobiernos que deben llevar a cabo políticas y leyes que promuevan la igualdad en pro no solo del beneficio de las mujeres sino de sus niños y de sus economías.

Para concluir, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, mencionó hace poco en ONU Mujeres que “la educación es uno de los pilares, de las claves para el empoderamiento de la mujer. Las otras claves son: Trabajo y Liderazgo. “La enseñanza es la base sobre la que se construye el cambio. Gracias a la educación, las mujeres pueden ayudarse a ellas mismas y romper el yugo de la exclusión. En ningún sitio esto es más importante que en el mundo en desarrollo”. Lagarde menciona así a un estudio realizado en 60 países y publicado por  Global Campaign for Education en el marco de la Campaña “Educando a las niñas, cambias el mundo”, el cual estima que la pérdida económica por no educar a las niñas al mismo nivel que los niños asciende a un total de 90.000 millones de dólares estadounidenses al año.

Autora: Marita Seara Fernández, creadora del proyecto Voces Visibles. Periodista española-venezolana. Editora  de Business Venezuela,  en VenAmCham ha llevado la comunicación empresarial y de la Responsabilidad Social Empresarial. Postgrado en Comunicación y Periodismo Digital en el IEBS (Escuela de Negocios de la Innovación y los Emprendedores)

Fotografía: Ana Gutiérrez.